Las protestas y movimientos en el cambio de orden político y de paradigmas, han llevado consigo en la mayoría de las ocasiones , la destrucción de símbolos y monumentos del antiguo orden, tratando quizá así de exorcizar el pasado en pos de no dejar rastro de lo que “no debió, ni debe ser” bajo el tamiz de la opinión.

Recientemente, el pasado 7 de junio, en las protestas anti racismo y de la brutalidad policial en contra de la comunidad de color, los habitantes de Bristol, Inglaterra, derribaron la histórica estatua del Edward Colston, quien fue una figura pública y notable en la localidad durante el Siglo XVII, afamado por hacer grandes donaciones a su comunidad, no obstante los Bristolianos lo recuerdan ahora como un esclavista malvado condenándole así quizá a un “damnatio memoriae” derribando su estatua del Centro de la Ciudad y tirándola al puerto de Bristol.

Video manifestantes estatua esclavista en Bristol Inglaterra ...
Crestomatía. Manifestantes derriban estatua de Edward Colston en Bristol.

No obstante la destrucción de símbolos no es propia de nuestra época, buscando en la historia, encontramos que quizá los primeros destructores de símbolos tuvieron carácter de Conquistadores, como el famoso fin de Cartago a manos de la República Romana, es mundialmente conocido la historia de Aníbal, no obstante el desenlace de los cartagineses se cristalizó no solo en su derrota sino en la destrucción misma de la ciudad, la cual fue desmontada piedra a piedra y el terreno desnudo resultante arado con sal para que nada vivo volviese a crecer allí.

Caso no poco diferente fue el que corrió la Ciudad de México Tenochtitlan cuando los conquistadores derribaron de las pirámides los “ídolos” mexicas, destruyendo con posterioridad los templos para reutilizarlos como piedra de construcción y sepultando la antigua ciudad bajo la nueva capital de la nueva España.

Pero la destrucción de símbolos también fue utilizada para “las casusas justas, para la libertad” a manera de destruir los injustos yugos y garrotes del pasado “opresor”, solo hay que recordar que una vez consumada la independencia el sentimiento antiespañol se centró en los antiguos símbolos monárquicos.

El primero en querer ser derruido fue la estatua ecuestre de Carlos IV conocido como el “Caballito”, se pensaba fundirlo para reutilizar el metal en monedas, según ordenes de Guadalupe Victoria, ante tal panorama y gracias a la mediación de Lucas Alamán, se logró salvar la estatua trasladándola al patio de la Universidad para conservar “su valor artístico” más que nada, según refirió. Desde 1822 permaneció oculta sólo ante la mirada de los escolares, en 1824 la gente pudo volver a verle y hasta 1852 regresó al espacio público en Bucareli, ya en 1979 fue reubicada en un punto más discreto en la Plaza Tolsá.

La apasionante historia del 'Caballito', una de las esculturas más ...
Crestomatía. El Caballito en la Plaza Tolsá CDMX.

Cosa interesante, en el mismo espacio del patio de la Universidad donde se “escondió” el Caballito, apareció enterrada el “ídolo” Coatlicue, el cual, ya más de 200 años después de la conquista, fue desenterrado y puesto a un costado del patio, no obstante al ver los escolares que muchos indígenas visitaban la imagen e incluso pareciera que la reverenciaban, decidirán cercarla y en última instancia volver a esconderla bajo tierra, creo que entendieron fácticamente la necesidad de destrucción de símbolos y el damnatio memoriae que hicieron los conquistadores así como su proyección para el futuro.

Universidad Real y Pontificia
Crestomatía. La Real y Pontificia Universidad de México. En el patio «El Caballito» al fondo a la izquierda la Coatlicue enrejada.

Lucas Alamán fungió al parecer un papel importante en la conservación de muchos símbolos de la conquista y dominación española, por ejemplo ocultó los restos óseos de Hernán Cortés de las turbas que intentaron destruirlos, y mando a Palermo el Busto que el Valenciano Manuel Tolsá hizo del Conquistador para despistar el paradero de los restos.

Referente al Busto del Conquistador es de destacar que en 1981 el Doctor Gascón invitó al Presidente López Portillo a develar una copia del busto ya referido arriba, debido a la rehabilitación del Hospital de Jesús (primero en américa y fundado por el Conquistador), pese a lo controversial el Presidente aceptó, pero posterior a la develación el escándalo no se hizo esperar.

Archivo:Busto de Hernán Cortés.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre
Crestomatía. Busto Hernán Cortés.

Varios grupos indígenas danzantes de los linderos de la Catedral  se dirigieron al Hospital para destruir el busto, el Doctor Gascón cerró todas las puertas y los recibió dos manzanas antes del Hospital y les prometió que pondría también un busto de los emperadores Cuauhtémoc y Moctezuma, solo así los logró disuadir.

No obstante una de las destrucciones contemporáneas que se lograron perpetrar a un monumento, después de muchos intentos, fue a la estatua monumental del presidente Miguel Alemán en Ciudad Universitaria, en sí no hay mucho que decir, si bien a Alemán se debe la construcción de la Ciudad Universitaria, se le recuerda como un megalómano que creó la corrupción institucionalizada en el país.

En 1952 la estatua fue develada, en 1960 fue el primer intento de quemarla, posteriormente se grafiteo y finalmente, dos años antes del movimiento estudiantil del 68 fue dinamitada por estudiantes reaccionarios.

1966: distanciamiento con el gobierno - Gaceta UNAM
Ciudad Universitaria.

Más allá de nuestras fronteras encontramos también ejemplos de la destrucción de símbolos del antiguo régimen, por ejemplo en Francia, famosa es por supuesto la revolución francesa y todo lo que trajo consigo, no obstante también significó un periodo de destrucción.

En 1793 el empresario en demolición Varin es contratado por el gobierno revolucionario para desmontar partes de Notre Dame, símbolo del antiguo régimen monárquico, famosa es la destrucción de la galería de los reyes que presenta la fachada de la catedral donde fueron derribadas de sus nichos las 28 esculturas de los reyes de Judea e Israel que fueron confundidos con los antiguos reyes franceses.

La Galería de los Reyes, Notre Dame, París.

No obstante la monarquía no solo fue repudiada, sino el posterior imperio, prueba de ello fue la demolición de la Columna Vendôme, símbolo del triunfo de las tropas napoleónicas en la batalla de Auterlitz, la columna se encontraba coronada por la estatua del mismo Napoleón Bonaparte. No obstante, en el tiempo de la Comuna de 1871, la columna fue derribada por ser un símbolo del militarismo y barbarie y negación del derecho nacional.

Columna Vendôme - Wikipedia, la enciclopedia libre
La Columna derribada, fotografía de la época.

Más al este, a diferencia de Francia que restauró la galería de los reyes y la columna Vendôme, en Alemania se decidió desterrar todo símbolo del nazismo y su pérfido gobierno, fueron innumerables los monumentos y emblemas que el régimen de Hitler construyó por todo el país como parte de un discurso político que afortunadamente se perdieron, pero si tuviéramos que referirnos a la destrucción de uno en particular sería la dinamización de la esvástica monumental del campo Zeppelin en Núremberg.

El debate de la "memoria": ¿Por qué ves las esvásticas en EEUU ...
Grabación de la época.

Regresando al punto de inicio del artículo, en los últimos años la lucha por los justos derechos de la comunidad negra ha hecho que diversos estados de estados unidos retiren los monumentos al ejercito confederado, precisamente en 2017 en Nueva Orleans se retiró la estatua del general Robert. E. Lee, en Baltimore se retiraron monumentos confederados al igual que en la Universidad de Texas.

Retiran último monumento confederado en Nueva Orleans – Noticieros ...
Retiran la estatua del general Robert E. Lee 2017.

Sin duda los monumentos simbolizan un tiempo y una época, pensamiento e incluso ideales, con su erección o destrucción simbolizamos el inicio o fin de una era, como lo he expuesto, el cambio es notable de acuerdo a las circunstancias, por ahora al parecer las nuevas generaciones quizá quieran exorcizar la maldad del pasado haciendo un “justo” damnatio memoriae a los “malos” y “villanos” ¿acaso eso está bien? solo el tiempo nos responderá.

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