Nuestra actualidad está plagada de personas o farsantes que se hacen pasar por supuestos líderes, estos son aquellos que tienen un poder de convocatoria sobre un grupo de personas siendo jefes o cabezas de éstos. Entiendo perfectamente que las convicciones e intereses son distintos en cada momento y que hablar de los ideales de cada líder son cuestiones subjetivas.

Habiendo dicho lo anterior, permítanme expresarles lo que para mí es un líder:

Un “líder” es alguien que comparte las convicciones que su pueblo demanda, no las que éste quiere imponerles, esto es poner en primer plano los intereses de su gente ante los propios. Es de suma importancia recalcar que, para la mayoría de la gente un líder es alguien que los representa, por lo tanto, las decisiones que tome este deben ser siempre en torno a las necesidades y metas del grupo que encabece. 

Fijémonos en el caso de Kim Jong Un, líder Supremo de Corea del Norte, quién es el titular de uno de los países “más tristes del mundo”, catalogado de esta manera por la gente que lo ha visitado, en donde las personas viven de una manera reprimida, con más obligaciones que derechos, llegando a tal grado que los ciudadanos solo disponen de 15 estilos específicos de corte de cabello para su elección. Este hombre, claramente no es un líder, es alguien que nació en la cuna más privilegiada de un país y que por mero linaje llegó al poder no para ser un líder, sino para ser la cabeza de un régimen perteneciente al autoritarismo.

De igual manera, un líder debe ser una persona con ideales coherentes y realistas, los cuales deberán estar respaldados por sus acciones, es decir, alguien que sepa dar el salto de la teoría a la práctica, de las palabras a los hechos y de las ideas a las realidades. En este punto me gustaría mencionar un caso muy general y muy conocido, el de los políticos. Creo que está de más, una explicación de cómo estas personas dicen, declaran y prometen hasta lo imposible por llegar al poder; sin embargo cuando arriban a este, resulta que nada de lo que prometieron puede hacerse, ya que sus declaraciones fueron hechas simplemente para endulzar el oído de su gente y no para hacerlas realidad. Continuando con esta idea, invito a que usted, siempre se mantenga en un estado de cuestionamiento y de objetividad, ante cualquier promesa infundada con acciones, que algún político haga.

Como tercer punto, me gustaría comentar acerca de la humildad. Antes que nada, debemos comprender que los líderes sociales y políticos son humanos, y como pertenecientes a esta especie debemos saber que nuestra característica principal es la imperfección. Un líder nunca va a ser alguien perfecto, va a ser alguien que se equivocará, que cometerá errores, que en muchos de los casos tomará decisiones incorrectas y todo esto debido a que somos humanos y no seres perfectos; no obstante, debemos de tener siempre los pies en la tierra y al momento de cometer un error, lo cual como previamente mencioné, pasará, siempre debe haber un conocimiento de este y un cambio en favor de arreglar lo cometido.

En este punto, me gustaría comentar sobre dos políticos, el primero el titular del Poder Ejecutivo y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Mexicanas, Andres Manuel Lopez Obrador, quien es un claro ejemplo de un ser humano que se niega a aceptar sus errores. De manera rápida, se me viene a la mente el ejemplo del avión presidencial, una aeronave la cual propio presidente prometió que vendería, para después tratar de rifarlo y por último, quedarnos nuevamente con él y tratar de venderlo, costándonos cada día más y más a nosotros los mexicanos. En este punto vemos un claro error de logística, planeación y de fundamentos para lograr un hecho así, sin embargo, ¿Cree usted que la aceptación del error llegó alguna vez? La respuesta es no, y tampoco llegará.

El segundo personaje que les expondré, en este tercer punto, es al Ex-Primer Ministro Japonés, Shinzō Abe, quien hace unas semanas dejaría el cargo de Primer Ministro -durante su tercer periodo como mandatario- argumentando que debido a un problema de colitis ulcerosa, no sería capaz de estar en todos sus sentidos y de  servirle al pueblo japonés. Shinzō, al momento de recitar su discurso de dimisión, se disculpó con todo el pueblo nipón por no ser capaz de concluir su mandato, el cual acaba en septiembre del 2021. Solo volvamos a repetir esto, Abe pidió ser disculpado por tener una enfermedad y por este motivo, tener que dejar su cargo. Imaginemos que fuera Andres Manuel ¿Cree usted que él dejaría el cargo por una enfermedad? Por supuesto que no, todo con tal de seguir en el poder. 

Habiendo presentado las tres principales cualidades de un líder a mi criterio, puntualizo ante todo, él porque nosotros debemos ser muy críticos con quienes pensamos que son “líderes”. No, no cualquier persona con poder de convocatoria es un líder, cuidemos mucho este aspecto y exijamos verdaderos líderes en nuestra sociedad. 

Concluyo postulando:  una sociedad guiada por el líder correcto, está destinada a la grandeza y una sociedad guiada por un “seudo líder” está destinada al fracaso.

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